martes, 15 de septiembre de 2015

Síndrome de la pedrada. CAUSA y PREVENCIÓN.

Foto 1: se puede observar todo l triceps sural
 compuesto por gemelo i soleo

El músculo gastrocnemio, también llamado musculus gastrocnemius y popularmente gemelos, por estar separado en dos mitades, está situado en la región posterior de la pierna y es el músculo más superficial de la pantorrilla. Está situado sobre el músculo sóleo y se extiende desde los cóndilos femorales, porción superior, hasta el tendón calcáneo en su porción inferior. Es voluminoso, oval, aplanado, con dos cabezas: «medial» y «lateral». Se dice que es un músculo biarticular ya que en su trayecto atraviesa dos articulaciones, la de la rodilla y la del tobillo.






CAUSA Y PREVENCIÓN:

Fatiga Muscular

Es una de las causas con más influencia en este tipo de lesión. Es común, extralimitarnos en la actividad física, no respetar los pertinentes períodos de descanso o, desconocer el umbral de riesgo de un ejercicio o actividad física el cuál deriva en una sobreexposición del músculo a este tipo de riesgos.

  • Prevención: Es vital ser conscientes de la importancia del descanso como complemento una correcta recuperación. Asimismo, una carga de entrenamientos proporcionada a nuestro nivel, reducirá en gran medida todo tipo de riesgos.

Pérdida de Líquidos y Sales

Es otro de los factores establecidos como más habituales y, se produce debido a la sudoración derivada del ejercicio, desencadenando todo tipo de roturas y problemas musculares.

  • Prevención: Se debe mantener unas rutinas de hidratación lógicas, bebiendo por ejemplo, en el caso de esfuerzos prolongados, antes de que aparezca la sed que es una respuesta al desequilibrio de sales y agua del organismo. Asimismo, las bebidas energéticas, suponen una ayuda fundamental para recuperar las sales perdidas.

Condición neuromuscular deficiente

Dicho de otro modo, insuficiente flexibilidad y escasa tolerancia al esfuerzo.Un trabajo deficiente o inadecuado a la hora de realizar los pertinentes estiramientos (fundamentales en el trabajo de prevención de lesiones) o, personas con taras físicas propias, como tendencia al acortamiento de la zona para un desarrollo excesivo de la masa muscular, derivan en un riesgo mayor a sufrir estas lesiones.

  • Prevención: Realizar estiramientos activos después del calentamiento y, pasivos asistidos después de la actividad.

Calentamiento inadecuado

Unido al factor anterior, es una de las actividades imprescindibles para preparar la zona antes de realizar un ejercicio y, su mala ejecución provoca todo tipo de lesiones incluida la tratada.
Prevención: Las zonas más propensas a lesión disfrutarán de un cuidado especial a la hora de realizar los calentamientos.
Calzado deportivo adecuado
La pérdida de amortiguación u otro tipo de deterioro así como una elección inadecuada a la actividad a practicar, es otro de los factores que predispone a la lesión.

  • Prevención: Tener cuidado de la integridad del calzado y, elegir correctamente el tipo en función de la demanda.

Ejercitarse sobre superficies irregulares frecuentemente

Provocando una carga grande en una zona determinada.

  • Prevención: Correr por superficies lo más regulares posibles y, a ser posible, que absorba los impactos. Debemos tener especial cuidado en terrenos como la montaña o el asfalto.

Lesiones anteriores

Sobrecargas, problemas en el tendón de Aquiles • las, rodilla o tobillos (que actúan en su funcionamiento), favorecen la aparición de este tipo de lesión. Si la zona afectada, ha sufrido una recuperación deficiente y ha cicatrizado mal, se convierte en un punto frágil favoreciendo la aparición de nuevas lesiones en la zona.

  • Prevención: Es evidente, si conocemos la fragilidad de una determinada zona, se debe realizar un trabajo de preparación y recuperación de los esfuerzos más específico en la misma.

Alteración de la columna

Cuando empiezan a aparecer con frecuencia este tipo de lesiones, toda zona vinculada a la lesión, por col • lateral que sea debe ser estudiada, incluida posibles malformaciones congénita o inducidas en la columna.

  • Prevención: No debemos descuidar otras zonas periféricas, como es el caso de la columna, y centrarnos en las zonas lesionadas en detrimento de las mismas ya que, en muchas ocasiones, las causas se encuentran en las mismas y no en las directamente afectadas.

Mala salud general e higiene inadecuada

Los malos hábitos alimenticios, la falta de descanso, el alcohol, el tabaco y otros, suelen influir de forma determinante.

  • Prevención: Fomentar los buenos hábitos.

Condiciones ambientales: Frío y humedad

Este tipo de condiciones dificultan la entrada en calor del músculo, favoreciendo la aparición de lesiones.


  • Prevención: La utilización de cremas de calor, un buen calentamiento y, el empleo de ropa deportiva adecuada, evitará el riesgo de lesión.

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